El Hormigón Compactado con Rodillo (RCC) es un material de construcción reconocido por su versatilidad y durabilidad. Combina la resistencia del hormigón tradicional con la facilidad de colocación típica de los áridos compactados.Por este motivo, el RCC puede emplearse en la construcción de una amplia variedad de infraestructuras.
¿Qué es el hormigón compactado con rodillo?
El hormigón compactado con rodillo es, esencialmente, una mezcla de cemento, áridos y una cantidad mínima de agua. Esta combinación hace que el producto sea más seco que otras formulaciones de hormigón, permitiendo así un uso diferente.Al utilizar poca agua, el proceso de endurecimiento requiere menos calor, lo que explica por qué este material se emplea en diversos sectores, especialmente en la construcción de grandes presas u obras de gran envergadura.El término “compactado con rodillo” se refiere precisamente al proceso de compactación realizado con rodillos vibratorios que actúan inmediatamente después del extendido.
Propiedades y características del RCC
Como se ha mencionado, este tipo de hormigón contiene muy poca agua, la cual se evapora rápidamente. Por ello, el RCC se utiliza sobre todo en infraestructuras que deben ponerse en servicio con rapidez.Sin embargo, esta es solo una de las razones para valorarlo. El RCC también es conocido por sus excelentes propiedades mecánicas, especialmente por su alta resistencia a la compresión y su baja deformabilidad.Todo ello lo convierte en un material ideal para zonas sometidas a cargas elevadas.Entre sus ventajas también destacan su bajo coste de mantenimiento y el hecho de que no requiere reparaciones frecuentes.Además, posee una gran resistencia a la erosión y a los agentes atmosféricos, por lo que es adecuado para infraestructuras expuestas a condiciones climáticas extremas o adversas.Otra ventaja importante es que la colocación del RCC es rápida. Solo requiere el extendido, la compactación y el acabado superficial, lo que agiliza los tiempos de construcción y reduce tanto los costes de mano de obra como los inconvenientes en la obra.Pero ¿en qué se diferencia el RCC del hormigón tradicional? Responder a esta pregunta es clave para comprender mejor sus características.A diferencia de otros tipos de hormigón, el RCC presenta una baja tendencia al asentamiento y, como ya se ha señalado, es mucho más seco.El asentamiento del hormigón se evalúa mediante un ensayo en un molde cónico, observando la altura que pierde la mezcla al retirar el molde. Esta medida, llamada “asentamiento” o “slump”, indica la consistencia del hormigón. Mientras algunas mezclas colapsan por completo, el RCC mantiene su forma y su descenso es mínimo.Esto se debe a sus proporciones específicas de mezcla y a su bajo contenido de agua.
Cómo se utiliza el hormigón compactado con rodillo
El RCC se utiliza en numerosos proyectos de infraestructura gracias a su resistencia, durabilidad y facilidad de instalación.Por ello se emplea con frecuencia en la construcción de carreteras y autopistas, especialmente en zonas sometidas a tráfico pesado.Por las mismas razones también se usa para la construcción de pistas aeroportuarias, ya que soporta grandes cargas y resiste tanto condiciones meteorológicas extremas como el impacto de aeronaves de gran tamaño.También se utiliza en aparcamientos y áreas industriales, debido a su resistencia al desgaste y a su bajo mantenimiento. Finalmente, el RCC es idóneo para presas y canales de riego, ya que su baja permeabilidad actúa como una barrera eficaz contra filtraciones.

